La compra de una empresa por parte de otra (adquisición) o la unión de dos empresas dando lugar a otra de mayor tamaño (fusión) constituyen una de las maneras más recurrentes que existen en la actualidad para ganar dimensión y competitividad. Generalmente, este tipo de operaciones empresariales están provocadas por la identificación de una amenaza o de una oportunidad en el mercado. Sin embargo, en muchas ocasiones la operación se desencadena por la falta de sucesión del propietario o propietarios de la empresa, lo que puede convertirse en una buena oportunidad de compra para otra.
Actualmente nos encontramos en el momento de mayor auge de este tipo de operaciones, tanto a nivel nacional como mundial.
Uno de los grandes argumentos de las fusiones y adquisiciones, en general, son las sinergias tanto operativas como financieras que pueden alcanzarse tras la operación: Reducción de costes, incremento de los ingresos, crecimiento, poder y posicionamiento en el mercado, beneficios fiscales, mayor capacidad de apalancamiento y menor coste del capital. No puede olvidarse que la diversificación sectorial o geográfica también en un aliciente para este tipo de operaciones, como lo demuestra el creciente número de operaciones transfronterizas que se llevan a cabo.
En el ámbito de las operaciones de compra y venta de empresas, nuestro servicio de asesoramiento (M&A-advisory) se centra en la iniciación y el apoyo integral a lo largo de todo el proceso con el fin de acelerarlo todo lo posible:
Complementando lo anterior, nuestras actividades de consultoría de gestión se centran en los procesos de cambio vinculados habitualmente a reajustes y/o integraciones estratégicas en las empresas:
Todo proceso de venta o compra empieza por entender bien el punto de partida: una valoración rigurosa de la empresa (ver Valoraciones), un diagnóstico de sus puntos fuertes y débiles de cara a un comprador, y la definición clara del objetivo del propietario —vender el 100%, dar entrada a un socio, buscar un comprador estratégico o financiero—. En esta fase también se prepara la documentación y el material de presentación (teaser y dossier confidencial) que se usará más adelante para contactar a posibles compradores.
En un mandato de venta, identificamos y contactamos de forma confidencial a compradores potenciales —industriales, fondos de private equity o family offices— que encajen con el perfil de la empresa, sin revelar su identidad hasta que el interesado firma un acuerdo de confidencialidad. En un mandato de compra, el proceso es el inverso: buscamos empresas objetivo (target) que encajen con la estrategia de crecimiento del comprador y las contactamos de forma discreta.
Antes de cerrar la operación, el comprador revisa en detalle la situación financiera, legal, fiscal y laboral de la empresa: es la due diligence. Es una de las fases más delicadas del proceso; acompañamos al vendedor para preparar la documentación con antelación, anticipar posibles contingencias y responder con agilidad a las preguntas del comprador, evitando que el proceso se alargue o que aparezcan sorpresas de última hora.
Con los resultados de la due diligence sobre la mesa, se negocian las condiciones finales de la operación: precio, forma de pago, posibles earn-outs, garantías y responsabilidades de cada parte. Todo ello queda recogido en el contrato de compraventa (SPA, por sus siglas en inglés), el documento legal que formaliza el acuerdo y protege los intereses del vendedor. Twice Consulting se implica también en esta fase, más propia de asesores fiscales, ya que debe asegurarse de que las condiciones sobre las que se ha producido el acuerdo quedan plasmadas en el contrato.
El cierre (closing) es el momento en que se firma el contrato y se transmite la propiedad de la empresa. A partir de ahí empieza una nueva etapa, la integración, en la que acompañamos tanto al vendedor como al comprador en los primeros pasos de la transición, para que el cambio de manos no afecte a la actividad ni al equipo.